Restaurante Asturias

Elogio de la normalidad

Hay críticas (y críticos) gastronómicas empeñados en descubrir sitios nuevos. Su sueño es dar con ese garito escondido y mostrarlo al gran público para que todos celebren su sagacidad. Nosotros debe ser que como no nos consideramos críticos, sino aficionados, somos de los de volver siempre que podemos a nuestros favoritos. A los sitios donde sabes que te puedes relajar y que, pidas lo que pidas, vas a comer bien.

Pero hoy volvemos al Asturias no solo por eso sino, además, por si les podemos echar una mano recordando a los lectores que, detrás de esa avenida de Ramón y Cajal perennemente en obras, hay establecimientos como éste que se merecen sobrevivir a la dictadura del caos del Concejal de ¿Movilidad? de turno.

Y lo suyo hubiera sido hacer coincidir este artículo con el «Desarme» y el 19 de octubre. ¿Qué qué es el desarme? Eso nos lo enseñó hace años Antonio Burgos: «aquí —y en casi toda Asturias— se conmemora durante unos días la victoria de las tropas isabelinas sobre las columnas del general Sanz en la Guerra Carlista: Los absolutistas habían tomado Oviedo (…) y dieron a las tropas un rancho bien abundante, que se componía de garbanzos con bacalao y espinacas, callos a la asturiana y arroz con leche. Los soldados se hartaron de comer y de beber sidra, y como habían dejado las armas en pabellón, cuando estaban todos dormidos del atracón, llegaron los liberales y los desarmaron fácilmente y los vencieron.De ahí viene lo del Desarme (…)con el mismo menú que permitió que los absolutistas fueran vencidos».

Pero hemos llegado tarde por casi un mes —las dichosas obras, ya saben— ya cambio nos hemos tenido que conformar con una fabada (13,50 euros) dificilmente descriptible, sabrosísima y servida como Dios manda, con su guarnición a un lado y con una fuente al otro lado por si apetece repetir. La fabada la habíamos aguardado con un generoso cabrales a la sidra (8,00) y un pulpo a la gallega (15,00) que te reconcilia con un plato que últimamente todos se han empeñado en saber hacer y muy pocos logran.

De segundo, escalope de ternera (11,00) de los de libro —con excepción de unas patatas fritas que no estaban a su altura—y un bonito (16,00) fuera de carta que nos entusiasmó —a la plancha o al horno y sin pasarlo demasiado, el bonito siempre da lo mejor de sí—.

Con un arroz con leche «verídico» (4,00) terminamos la comida. La nuestra duró casi dos horas. Junto a nosotros, en silencio y durante escasos quince minutos, se sentaron a comer, como hacen cada día, los propietarios —ella, eso sí, con continuas idas y venidas a la cocina— porque en el Norte sentarse a comer es una cosa muy seria. Tan seria como la calidad que lleva ofreciendo este Asturias desde hace tanto tiempo.

Post scriptum: El «Desarme», si se atreven con él, se puede encargar dándoles un poquito de margen a ellos… y poníendose previa mente a dieta, ustedes.

User Rating: 4 ( 2 votes)
Restaurante Asturias Avda. Ramón y Cajal, 2
()

Horario De 8:30 a 00:00
Teléfono - Llamar 954641009
¿Tiene Cruzcampo? Si
Terraza Si